Liquidación de Promesas

Liquidación de promesas - Los amigos hacen una promesa meñique

Termina el año y empieza la alta temporada de promesas. Esas promesas relevantes, notorias, pero generalmente vagas y genéricas. Porque vagas y genéricas? Porque generalmente no van acompañadas de metas vinculadas a un plan de acción concreto. Los millones (o quizás billones) de promesas que empiezan a regir a partir de las cero horas y 1 minuto del 1 de Enero son meras expresiones de deseo (voy a parar de fumar, empezar a ir al gimnasio, darles más atención a mis hijos, etc.) que normalmente el 2 de Enero ya nadie se acuerda que las hizo.

Yo no creo en un mundo de buenas intenciones, ni en un mundo de buenos deseos de salud, felicidad y alegría. Creo que es maravilloso desear y desearnos todo eso, lo mismo que tener buena suerte. Pero creo que el lograr buena parte de esas cosas depende más de cada uno de nosotros mismos que de terceros, o del destino, o de la suerte. Dejando de lado lo que el destino nos pueda deparar en términos de salud a nivel terminal, todo el resto lo podríamos lograr con foco, dedicación, persistencia y consistencia.

Creo en un mundo regido por pasiones y metas concretas. Un mundo de ejecucion. Un mundo de ejecución. Un mundo donde podamos desarrollar nuestros verdaderos deseos sin echarle la culpa a nadie ni a nada. Un mundo donde dejamos de ser víctimas del destino o las circunstancias, para pasar a ser los capitanes de nuestra propia alma. Un mundo con actitud y determinación!

La mayoría de las personas que admiramos (famosos y desconocidos) llegaron adonde llegaron no porque tuvieron algún súper poder especial. Sino porque adquirieron una maestría en aquello donde tenían algún don o interés especial. Se dedicaron durante años a desarrollarlo con fanática obsesión y decidida actitud hasta lograr sus metas. Y cuando llegaban a una de las mismas se imponían una mayor.

Cuantos años le llevo a Einstein poder escribir su teoría de la relatividad? Y a Steve Jobs el proceso para llegar al iPhone? Y a Jesús para predicar con autoridad y convencimiento? Y a Messi para llegar a ese nivel futbolístico? Y a Mozart para escribir una ópera sublime? Y a Usain Bolt para lograr su primer record mundial? Los ejemplos podrían ser interminables. Pero el elemento común en todos ellos es que ninguno en su intimidad estaba preocupado con lograr en su vida un balance entre lo personal, lo familiar y lo empresarial. Sino que su foco estaba 100% dirigido a lograr sus metas personales. Aquello que los haría feliz.

Yo tampoco creo en esos balances tripartitos impuestos en forma estructurada y planificada. Si mi familia es importante para mi entonces no preciso "inventarle" momentos, sino que me va a salir naturalmente estar con ellos. Si mi trabajo me apasiona entonces no me va a importar dejar de hacer cualquier otra cosa o dormir menos horas para seguir haciéndolo. De lo contrario sería un infeliz, cuando en el fondo todos queremos ser felices.

Pero como lo personal, lo familiar y lo laboral siguen siendo todos temas importantes para cada uno de nosotros, te propongo lo siguiente: elegí una meta muy concreta en cada una de estas tres áreas. Pero no una meta vaga y genérica, sino una meta alta, relevante, especifica y trascendente. Una meta que no sea tan fácil de lograr, pero que sea posible si le ponemos un plan de acción concreto y explícito. Una meta que nos requiera ser obsesivamente enfocados, dedicados, persistentes y consistentes durante un largo periodo de tiempo. Una meta que nos haga profundamente felices si la logramos. Una meta que nos lleve al próximo nivel como personas en todo sentido. Yo ya elegí las mías! Y vos?

Que el año más infeliz de tu vida sea el que pasó, por mejor que haya sido. Porque de aquí en más solamente vendrán cosas mejores producto de tu propia determinación, actitud, ejecución y pasión!!

Si querés llegar a la Luna apunta a las estrellas! Feliz 2017!

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